“Ningún gobierno puede mantenerse sólido mucho tiempo sin una oposición temible.”
Benjamín Disraeli
Creo que basta con el título del artículo para resumir lo que pienso de la Junta de Fiscales de la FEPUC. Hoy día presentaron una denuncia contra el alumno Cesar Combina, por haber hablado mal de dicho órgano durante el proceso electoral. Los fiscales en una manifestación de ignorancia y pocos valores democráticos decidieron utilizar su posición política para defenderse.
Lo curioso es que uno puede hablar pestes de la ONPE, del JNE, pero de la Junta de Fiscales, jamás. Necesitan un reglamento para protegerse de la opiniones de sus críticos. Cesar acusó a la junta de estar políticamente atada y lo confirmaron con la acusación y efectiva desfederación. En un acto que lo único que demuestra es la poca comprensión del ejercicio democrático por parte de los miembros del gremio, firmaron la consecuencia que podría sufrir cualquier posible opositor o disidente.
No son las críticas o los insultos, lo que aleja a la gente del gremio, sino la utilización política de sus instrumentos para silenciar a cualquier voz distinta. Gente que se dice democrática ha aprovechado el poder del que ha gozado para espetar estocadas contra la libertad como nunca. Es así que aprovecharon para llenar la asamblea de adictos y sacar al Fiscal FEPUC, para luego copar ese órgano con gente favorable, luego desfederaron a uno de los mayores críticos.
En una asamblea transmitida en vivo, el Fiscal denunciante (pobre él), sin saber un ápice de derecho se apoyaba en la letra del reglamento de elecciones, sin ningún razonamiento jurídico de por medio, sin ninguna ponderación de derechos, sin ninguna reflexión inteligente (por lo menos). Se limitó a mostrar la evidencia y tararear sobre los hechos, para luego reclamar la violación de un artículo draconiano que cualquier juez constitucional inaplicaría. Por otro lado, no podemos pedir mucho a sus oyentes, que en muchos casos no portan sobre el tema más conocimiento que un nabo.
Finalmente, entre tantas tropelías, mi recomendación a Cesar es que no se preocupe, porque fue juzgado por nabos, que callarán ante cualquier intervención inteligente. Estas son las condecoraciones que uno busca en democracia.



Por si no fuera poco, luego un segundo individuo se le acerco y sin presentarse, fue directo a la yugular. De una manera amenazante (de acuerdo a lo comentado por Martha), le advirtió que no sabia con quien se estaba metiendo y que no sabia que le podía pasar. Muchos andan señalando que hacer alianzas, lanzarse con diferentes nombres y convocar a independientes es jugar sucio, pero no hay nada más sucio que el proceder antes descrito. No hay nada más mafioso que la forma en que algunos pseudo-experimentados se andan comportando en estos días. Lo más triste es que dicha conducta viene de una consejera universitaria, que hoy ha descendido a la cloaca, supongo para acompañar a sus ideas.
Es pues, usual en casos polémicos como éste que los defensores de lo indefendible, la muerte arbitraria de inocentes, disfracen los términos y que nos vendan gato por liebre. En cualquier caso, no importa cual fuese, ningún ser humano puede terminar con la vida de otro, salvo la legítima defensa. En el caso del aborto, el tema es más dramático, porque los niños no nacidos no cuentan con voz u opinión sobre sus futuros. Un ser, que no es culpable de los actos de violación sexual o de las irresponsabilidades de pareja, no debe pagarlo con su vida. Si el niño no es querido, entonces existen miles de familias ansiosas de acogerlo y darle el hogar que merece, pero desde que existe, tiene el derecho más básico, a vivir.









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